martes, 28 de abril de 2009

Muñeca de trapo

Ansiosa de volver a tus manos, pero con las costuras a medio coser, meciéndome de lado a lado, despacio, buscando caer para llamar tu atención, cuento las marcas de tus manos guarecida en un baúl hasta que te dejen jugar conmigo. He dejado un hilo para que puedas seguirme, y deshilachándome cada vez más lejos me quedo en nada, en un camino que no vas a recorrer.

No tengo prisa, ni paciencia, no tengo tiempo, no tengo nada, sólo hilos, hilos y algodón, remendada de cicatrices. Tu decides que hacer conmigo, es la ventaja de ser el dueño. Tu decides cuando “amar”, es la ventaja de estar vivo. Yo decido ser irreverente y nunca más decir que no, y decirte que me cubras, que me llenes de vida, es la ventaja de no tener alma.

Muñeca de trapo, utilízame a tu antojo, yo mientras espero, tirada a la basura, como un trasto viejo, tu me quieres, si, pero no estamos para juegos.

jueves, 9 de abril de 2009

Insomne

Y un día más despunta por la ventana sin conciliar el sueño, estuve pensando que tal vez vería la luz, pero todo sigue oscuro aquí. El hielo del vaso hace horas que ha perdido la compostura pensándote y mientras tanto yo sigo como un témpano. Parece que alguien me haya cosido el ceño desde hace días, me tiran los puntos como en una herida recién suturada. Duele, duele, duele.

Al cerrar los ojos no estás, al abrirlos tampoco, y mi sentido común hace días que se quedó en la cama, durmiendo por mi, probablemente soñándote. Y pienso si me piensas, y tengo la impresión de que paso el tiempo perdiendo el tiempo. Y duele, duele, duele. Y un día más se pone el sol sin haber visto ni un rayo de luz, y la noche sólo me trae silencio y dolor.

Me duelen las heridas, no consigo conciliar el sueño, y lo peor de todo es no saber si el dolor a ti tampoco te deja dormir.