lunes, 15 de noviembre de 2010

Y si queres te lo explico.

Hoy me ha vuelto a pasar, ha sido llegar la noche y enamorarme de la luna. La culpa la tiene el sol, que nos enseña lo evidente, lo fácil, fácil, no. No, no. Si es que no es tan difícil agarrarse de la mano y dejarse llevar por la velocidad, por las pausas sólo para coger aire, para darte aire, que aires te das, por caerse al vacío de tus ojos, de noche, sólo de noche, que los demás duermen, y con misterio… me gusta más, me gustas más. Y no es fácil, no, no. No soy fácil y lo sabes. Ni tampoco positiva, pero quiero escribirte algo bonito… qué bonito ponerte enfermo y reirme de ti, de tus nervios. Que te muerdas los labios para no morder los mios, Ay, no, esa soy yo! Y que vivir son 4 días… pero mil noches a escondidas, en un coche, en una taza de café… en un remolino de tu pelo. Y si quieres te lo explico desde el principio, pero no es fácil, no. Que hoy he cerrado los ojos y creyendo que era de noche me he dormido… y el sol se ha puesto celoso, pero, lo prometido, sólo quedan cuatro días… el resto, contigo. Contigo no es tan difícil, sólo relativo.



Y hoy me ha vuelto a pasar, que jugando con las piezas de mi rompecabezas, he visto que el mundo sí esta lleno de princesas, duendes, hadas y demás, pero el sol los disfraza en gente normal. Igual si te escapas conmigo te lo enseño, escondidos en la parada del autobús, detrás de la barra. Mira! Por qué no nos escapamos? Y sí…? Nos libramos de todo lo social? Corre, quítate la ropa, que yo aquí te espero, de noche. Vamos a reirnos de todo, de todos, que no es fácil, no, pero sí divertido. Ven, que nos quedan tres días y estamos muy perdidos.



Y si quieres te lo explico, que todo esto es muy parecido a lo que dicen los supuestos sabios del fanatismo. Que sólo quiero dejarme llevar y que te vengas conmigo, sé que no es fácil, pero suena entretenido. Que amo estar viva, que amo lo prohibido, que soy fanática lunática de susurrarte al oido, de mordiscos en el cuello, de lo bien que lo paso contigo. Que no es tan difícil ser uno mismo cuando es lo mismo que estar contigo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Vestidos de otoño.

Las hojas empezaron a crujir bajo sus pies, bajo el peso de sus pies.
Pero no pudo oir el ruido, sus oidos estaban cansados, todo su cuerpo lo estaba. Siempre igual, la falta de sueño.

No se trata de ser mejor o peor, no es una competición, pero sí una carrera, el tiempo siempre corre en contra. Da igual cuanto te esfuerces, da lo mismo, los jueces siempre miran a otro lado, sólo tú mismo sabes cuando has llegado a tu meta y las artimañas que pudiste emplear por el camino. Nadie va a juzgarte, nadie va a valorarte, es tu esfuerzo, tu camino, tus pasos, tus trampas y el peso de tus pies.
No se trata de darse por vencido, no compites, no hay derrotas, sólo metas inesperadas, finales en caminos alternativos, atajos que no te llevan a ninguna parte, pero que acaban. Los finales son sentimientos enfrentados. Por fin se acaba, pero no vas a volver a recorrer ese camino, nunca vuelvas sobre tus pasos.

Las hojas empezaron a crujir bajo sus pies, bajo el pesar de su cuerpo cansado.
Pero no pudo oirlas, el estruendo de su pecho le ha ensordecido.
Siempre igual, la falta de sueño.